El Angus Productivo fue definido por Carlos Sackmann Muriel gracias a sus 50 años de experiencia como veterinario y creador de rodeos. El Angus Productivo engloba los objetivos genéticos de Casamú donde la rentabilidad y la eficiencia productiva son el fin selectivo.

«Para lograr un animal productivo o rentable, el primer paso es medirlo.»

Para lograr un animal productivo o rentable, el primer paso es medirlo. Sin mediciones no es posible un progreso genético. Por esta razón evaluamos la totalidad del rodeo, machos y hembras, evitando sesgos al medir solo una parte de la población. Todos los animales son tratados de la misma manera, ayudando al sistema a diferenciar las cualidades heredables de las ambientales. Todas estas medidas fenotípicas, que son tomadas con extrema dedicación, son avaladas por un rodeo 100% Puro de Pedigree, y la gran mayoría de sus animales con el respaldo de paternidad por ADN, lo cual hace al sistema por demás preciso. Todo esto conlleva un gran esfuerzo, no solo de tiempo, de trabajo y dedicación, sino también económico. El fruto es información confiable. Información que nos permite seleccionar realmente a los reproductores superiores y mejorar año a año en las características de interés según nuestros objetivos fijados. Además nos permite poder dar recomendaciones fehacientes de los animales que se destinan a la venta.

«Midiendo y seleccionando en función de la rentabilidad, trabajando en ambientes reales del campo argentino, podemos lograr genética adaptada al medio.»

Habiendo logrado información confiable y precisa, fundamental en cualquier planteo genético, nos damos el gusto de poder definir nuestro rumbo genético, criando animales productivos y rentables. Para ello seleccionamos genética de facilidad de parto, gestación corta, con pesos de nacimientos moderados, que no comprometan el futuro desarrollo de los animales. Nos interesa que este crecimiento sea máximo en los meses de mayor interés económico, desde el destete hasta los 18 meses de edad, para luego aminorar la marcha hasta su peso adulto. Así logramos novillos de máximo potencial y vaquillonas que llegan facilmente a su primer servicio y parto. Y a su vez vacas que no tengan un tamaño excesivo de manera tal que no comprometan su funciones reproductivas. Además las futuras madres, al tener pesos y tamaños moderados, necesitan menos kilos de materia seca para mantenerse. Para esto es fundamental el DEP de peso de Vaca Adulta. Si dibujamos la curva de crecimiento descripta veremos que muestra dos puntos de quiebre, “doble curve bender”, tanto entre el peso de nacimiento y los meses posteriores, como entre sus 18 meses y su peso adulto, logrando la máxima verticalidad en la etapa de la vida donde el animal es más rentable, produce musculo y convierte mejor. Todo este crecimiento temprano se relaciona con una precosidad sexual de los animales.

Sin lugar a dudas la característica “fertilidad” es fundamental, tal es así que en Casamú solo prosperan las madres que además de preñarse todos los años, son las que lo hacen en los primeros ciclos y al unísono, las que además de cumplir con estos requerimientos vitales, destetan un ternero razonable y bien criado, expresando que el pasto que comieron realmente lo convirtieron en leche para su cría. Siempre criando a pasto, como es nuestra política.

Hay muchas formas de criar “a pasto”(pasturas, verdeos, etc). En el caso de Casamú a las vacas se las somete a campos naturales, sin ningún tipo de mejoras, siendo estos desde bañados de la cuenca del Río Areco, hasta bajos pobres de “pelo de chancho” y espartillo en Lincoln. Con una suplementación de rollos en la peor parte del invierno, típica de cualquier campo de cría.

«A la vaca no solo le exigimos que se preñe, sino también que lo haga rápido, que destete un buen ternero y además que lo haga por muchos años.»

En sintonía ponemos especial énfasis en descartar toda madre que pueda tener algún problema que le impida su normal funcionamiento, con lo cual, no solo le exigimos que se preñe, sino también que lo haga rápido, que destete un buen ternero y además que lo haga por muchos años, expresando longevidad y acentuando aún más la rentabilidad del sistema. Cuando todas estas características se hacen realidad y se llevan a los números, la diferencia económica puede ser muy importante.

Así, conjugando todo lo escrito anteriormente, vemos como midiendo, seleccionando en función de la rentabilidad, y trabajando en ambientes reales del campo argentino, podemos lograr moldear una vaca adaptada al medio, con la rusticidad que puede llegar a lograr el Angus cuando es dirigido concientemente, y también con la nobleza de poder expresar al máximo su excelente fertilidad y calidad carnicera.

Sabemos que vamos por el buen camino, el mejor ejemplo es el poder de adaptación en todos los reproductores que vendemos año tras año yendo a campos de calidades muy variadas y distribuidos por toda la provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, La Pampa y demás.

Simultáneamente venimos trabajando hace muchos años en la calidad de la carcasa, con muy buena musculatura pero también de grasa y maroreo. De manera tal de poder producir novillos / novillitos con la plasticidad característica del Angus además de su reconocida calidad. Pudiendo tener el criador un cheque al portador, como decía Carlos Sackmann Muriel, un animal que se pueda adaptar a las necesidades y realidades de cada año, de cada empresa. Pudiéndolo “sacar” más rápido y con el engrasado óptimo o sumando más kilos para producir un novillo más pesado. Sin que nos pase que el liviano no se termina nunca o que el pesado se engrasa demasiado temprano.

Al mismo tiempo, le damos a las madres una ventaja económica contundente, que es la capacidad de producir reservas de grasa, en consonancia con un tamaño moderado, logrando sin lugar a dudas, mejor adaptación a cualquier medio, por más hostil que sea.

«Un Angus con impacto económico real, un Angus Productivo.»

Somos criadores de Angus y estamos seguros que todos estos atributos son perfectamente logrables en animales que además de ser productivos y rentables, sean dóciles y de caracteristicas raciales bien definidas. Con buena cabeza, bien aplomados y agradables a la vista de cualquiera. Pero no imponiendo la belleza racial por encima de las variables de interés económico, sino yendo de la mano, con criterios de selección lógicos, con sentido común, y sobre todo utilizando herramientas de selección objetivas y consistentes. De esta manera brindamos la genética al que desee producir un animal lindo, fértil, con facilidad de parto y buen desarrollo, con una carcasa de excelencia, adaptado el medio ambiente. Un Angus con impacto económico real, un Angus productivo.